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Acupuntura veterinaria: qué es y cuándo puede formar parte de un tratamiento integrativo
En qué consiste la acupuntura veterinaria, cómo se desarrolla una sesión y en qué situaciones puede evaluarse como apoyo dentro de un plan veterinario integrativo para perros y gatos.
Por Michelle Madaune, Médico Veterinario ·

La acupuntura veterinaria consiste en la aplicación de agujas muy finas y estériles en puntos específicos del cuerpo del paciente. La idea de fondo es sencilla: estimular determinadas zonas para favorecer respuestas propias del organismo, dentro de un plan de atención más amplio que un veterinario define después de evaluar el caso.
Es una herramienta complementaria. No sustituye el diagnóstico, los exámenes ni los tratamientos que el paciente necesite, y su indicación depende siempre de una evaluación clínica previa.
Cómo se desarrolla una sesión
Antes de la primera sesión se revisan los antecedentes disponibles: diagnósticos, exámenes, tratamientos en curso, cambios de comportamiento y cómo se mueve el paciente en su día a día. Esa conversación con el tutor suele aportar tanta información como la ficha clínica.
Durante la sesión el paciente permanece en una posición cómoda, muchas veces recostado sobre su propia cama o sobre una superficie acolchada. Las agujas se colocan de manera progresiva y se retiran después de un período que varía según la tolerancia del animal. En algunos casos se utiliza electroacupuntura, que conecta pares de agujas a un equipo de estimulación de baja intensidad.
La duración, la cantidad de puntos y la frecuencia no son iguales para todos. Un perro geriátrico que se cansa rápido y un paciente en rehabilitación posterior a una cirugía requieren enfoques distintos, aunque ambos reciban acupuntura.
Cómo se ve una sesión
Dos registros reales de electroacupuntura. Se ven agujas y electrodos, no tienen sonido y puedes pausarlos con los controles.
En qué situaciones suele evaluarse
La acupuntura veterinaria se considera con mayor frecuencia como apoyo en cuadros donde el dolor, la inflamación o la movilidad tienen un peso importante en la calidad de vida del paciente.
CONTEXTOS HABITUALES DE EVALUACIÓN
- Dolor crónico asociado a problemas articulares o musculares.
- Artrosis y dificultad para desplazarse.
- Alteraciones neurológicas y sus secuelas.
- Procesos de rehabilitación posteriores a una cirugía o una lesión.
- Pacientes geriátricos con pérdida de fuerza o de coordinación.
- Acompañamiento de pacientes con enfermedades crónicas o procesos complejos.
También se atienden gatos, aunque son menos frecuentes que los perros. La decisión depende del temperamento del paciente, de su condición general y de qué tan bien tolere la manipulación.
¿Le duele al paciente?
Las agujas de acupuntura son considerablemente más delgadas que las de una inyección. La respuesta varía entre pacientes: algunos se relajan al poco rato y otros necesitan que la sesión sea más breve o que se trabajen menos puntos.
Observar al animal es parte del procedimiento. Si muestra incomodidad, la técnica se ajusta. Ninguna sesión debería sostenerse a costa del malestar del paciente.
La pregunta útil no es si la acupuntura sirve en general, sino si tiene sentido para este paciente, en este momento de su proceso.
Qué esperar y qué no
La acupuntura veterinaria no cura enfermedades ni garantiza resultados. Se integra a un plan que puede incluir medicamentos, cambios en el entorno, manejo del peso, ejercicios de rehabilitación y coordinación con el veterinario tratante.
Los cambios, cuando ocurren, suelen ser graduales y se leen en cosas cotidianas: cómo se levanta en la mañana, si vuelve a subir al sillón, cuánto camina antes de detenerse, si descansa mejor. Por eso el seguimiento del tutor entre sesión y sesión es tan importante como la sesión misma.
Si tienes dudas sobre si la acupuntura puede formar parte del plan de tu perro o gato, lo más directo es conversar el caso: edad, diagnóstico o síntomas, exámenes disponibles y qué te preocupa hoy.


